jueves, 7 de octubre de 2010

La mordaza-Loretta Napoleoni


La mordaza-Loretta Napoleoni
Editorial Paidos
ISBN 978-84-493-2387-4

Son numerosos los libros que al calor de la crisis económica han salido al mercado. El libro de Loretta Napoleoni tiene un lenguaje asequible, no es necesario ser economista o especialista en política internacional, aunque los que no lo somos tengamos en ocasiones que detenernos en su lectura y releer el párrafo para asimilar la cantidad de información que se nos brinda.

Independientemente de que la crisis tenga múltiples caras y desde cualquiera de ellas podamos dar razón de su nacimiento, esta autora ofrece puntos de vista originales que creo se deben sopesar. El análisis sobre la mala gestion del 11 S y sobretodo la explicación que da del naciente capitalismo islámico, la acumulación de capitales en estos países tras la caída del Muro de Berlín y sus productos financieros fieles ideológicamente a la sharia que se ofertan ya por todo el mundo, creo que cuanto menos son curiosos de conocer, independientemente de que compartamos su análisis a la hora de establecer analogías con otras épocas históricas.

El conocimiento que despliega sobre la financiación de grupos terroristas y del blanqueo de dinero nacidos del tráfico de drogas, armas y sexo es bastante completo y nos da motivos de seria recapacitación.
En ningún momento reniega Loretta Napoleoni de un sistema basado en el libre comercio, base de la economía capitalista, lo que denuncia es la prestidigitación financiera y la aviesa interpretación de las normas del mercado que ha dado impulso a una deriva consumista sin tener en cuenta que la riqueza se asienta en la producción

En resumen, un libro ágil que pone sobre aviso de los peligros que nos acechan y recoge información que no sale en los grandes titulares de prensa pero que está íntimamente conectada con las consecuencias que estamos padeciendo.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Historia de un matrimonio-Andrew Sean Greer

Historia de un matrimonio
Andrew Sean Greer
Editorial Salamandra
ISBN 978-84-9838-247-1


Apenas leo narrativa actual y por eso no es frecuente que comente novedades editoriales. La inmensa oferta me desanima; como lector me siento desbordado de expectativas, pero al mismo tiempo con la reserva mental de si merecerá la pena. Sin embargo en este caso os reseño Historia de un matrimonio De Andrew Sean Greer. Me han animado los lectores de Abretélibro y alguna crítica radiofónica........el resultado: una grata sorpresa.
Una historia sencilla en apariencia, como la vida cotidiana que llevamos cada uno de nosotros, pero que esconde sus secretos. El autor dosifica la información y los giros de la trama, lo que genera una expectativa que impulsa en su lectura.
Como trasfondo tenemos la II Guerra Mundial, la Guerra de Corea, la segregación racial, los objetores de conciencia durante la contienda.......unos años en donde se palpaba en el ambiente que el viejo mundo y sus prohibiciones estaba a punto de cambiar.
En primer término un matrimonio: Holland y Pearlie, contado desde el íntimo punto de vista de la esposa, sus miedos, sus expectativas, su inocencia desaparecida, sus silencios, sus decisiones.....y un desenlace.....que no voy a descubrir.
Con estos mimbres y otros que omito, para no desvelar la trama, otros autores hubieran realizado un novelón, así que también hay que agradecer a Sean Greer su economía narrativa, lo que redunda en favor de la novela.
Por último, el título, traducción literal del inglés, que no ha favorecido su venta. Cuando se camina entre las novedades (que apenas aguantan unos días en el expositor), y teniendo en cuenta las tendencias actuales, la mirada se hubiera detenido mejor con un: "Secretos de matrimonio". Debe de ser por esto que la crítica con importante aparato mediático no ha reparado demasiado en ella.......una lástima

domingo, 22 de agosto de 2010

La vida lograda-Alejandro LLano

La vida lograda
Alejandro Llano
Editorial Ariel
ISBN 84-344-1232-2

Como bien dice Alejandro Llano en este libro: nos han dado la vida, pero no nos la han dado hecha. Nuestro objetivo debería ser alcanzar una vida lograda y no malograrla, pero....¿cómo hacerlo?. Hay un gran número de libros que nos hablan de este tema desde muchos puntos de vista: los de autoayuda, los de filosofía, los de pensamiento, los de psicología. Sin embargo nos sentimos perplejos ya que si queremos una receta infalible ésta no llegará jamás y la sucesión de consejos que podemos anotar no siempre se acomodan a nuestro caso o son afines a la naturaleza del ser humano. Sin embargo dentro de nuestra vida son muchas las ocasiones en que debemos decidir, comprender una situación concreta, resolver un problema, tomar una dirección....es en el hacer diario como nos vamos creando a nosotros mismos.....nos vamos logrando.......o malogrando.

Alejandro Llano aboga por la "ética de las virtudes", a la que añade los bienes y las normas. Aquí la virtud se entiende como excelencia de la conducta humana, no como algo ñoño y pacato. La virtud no es innata y congénita sino que la debemos desarrollar bajo nuestra propia acción, es un acto de libertad. La propia vida se realiza en primera persona y requiere reflexión, esfuerzo y....creatividad.
El comportamiento ético no busca producir nada externo sino lograr el bien humano y es una operación que afecta a mi modo de ser ya que no solo actúa hacia el exterior sino que me configura por dentro.

El temperamento es congénito, pero el carácter es adquirido, no está dado de antemano y se refuerza a través de nuestras acciones. Es el resultado de mi trabajo sobre mi mismo. Para ello es necesaria una cierta capacidad de renuncia, renuncia a lo incompatible con mi crecimiento personal....de lo que deriva la necesidad de compromiso. Nos ayuda indudablemente un ambiente fértil en el que el vicio no se exalte y la virtud no se ridiculice, el trato con modelos de vidas logradas por su verdad, belleza y bondad, ayuda a crear patrones.

Debemos llevar a su verdadera dimensión conceptos hoy magnificados como el dinero, sin tratar de obviar que es necesario, hay que tener en cuenta que su valor depende de aquello por lo se cambie, no tiene valor en si mismo. Hay que tener también muy clara la distinción entre el fin y los medios. La bondad no se transmite automáticamente a los medios, no podemos pensar que una mirada fría sobre la suma de bienes que obtenemos, da bondad a los medios con los cuales lo vamos a conseguir.
El conocimiento en ningún momento sustituye a la ética ya que no nos puede decir cuando su aplicación es recta.

Se confunde a menudo la necesidad con el mero deseo,con el capricho. Los bienes son convenientes si dilatan mi horizonte como persona, pero la abundancia de objetos a la larga es un lastre que resulta nocivo, el consumismo viene a ser una nueva forma de avaricia. La valoración desproporcionada de lo material corre pareja al empobrecimiento de la cultura y a la superficialidad en la valoración de las ideas de fondo que deben regir una sociedad.

El libro nos habla también del placer, del poder y su capacidad de corrupción, de la tentación de separar la ética pública de la privada, como si el hombre pudiera ser escindido entre persona y ciudadano, del logro de la excelencia, la verdad, y el arte de amar. Capítulos interesantes que nos aportan nuevas ideas para alcanzar esa vida lograda.

La idea final es que la ética se puede aprender y que la vida lograda se realiza en primera persona, con la aplicación de las virtudes en conexión con las normas que rigen la sociedad y nos ayudan para crear patrones de conducta...pero esto no es suficiente, la creación del hábito depende de mí.

Para los interesados en la educación de los jóvenes vease la siguiente entrevista a Alejandro Llano

sábado, 7 de agosto de 2010

Los hombres ebrios de Dios- J.Lacarrière



Los hombres ebrios de Dios-J.Lacarriére
Ayma S.A. Editorial
Colección Sumer.

Este libro llegó a mí a través de la lectura de un libro estupendo titulado Obras imprescindibles de la espiritualidad que algun día releeré y reseñaré aquí pues contiene un índice de bibliografía de gran calidad fruto de años de dedicación de este buscador perenne de la espiritualidad que es Ramiro Calle. Me acuerdo que se citaba como bibliografía complementaria de un capítulo titulado La Filocalia: los padres del desierto. Es un libro descatalogado pero cuyo tema a mi me parece muy interesante. Ésta es una pequeña reseña, apenas una idea del amplio estudio que nos ofrece Lacarriére.

Los hombres ebrios de Dios nos cuenta la aparición en los desiertos de Egipto, Siria y Palestina durante el s.IV de las primeras comunidades de ascetas y monjes. Basilio de Cesarea que tuvo una larga estancia en estas tierras redactaría hacia el 358 con Gregorio Nacianceno las reglas monásticas que inspirarían a Benito de Nursia y que por lo tanto configurarían el monacato occidental.

Egipto formaba parte del imperio romano pero esta pertenencia territorial no afectó al dominio religioso; visto desde Roma, Egipto continuaba siendo el reino de las tradiciones ocultas y la magia. La romanizacion y helenización se circunscribían a la case rica y culta, el Egipto de los campesinos, artesanos y sacerdotes continuaba sus viejas costumbres y era fiel a su lengua copta. La llegada del cristianismo (hay noticias a finales del s.II) también fue a través de la clase culta de Alejandría entre otras razones por ser predicado en griego y porque se vió favorecido por el sincretismo religioso. La situación cambió a mitad del siglo III con la traducción de los Evangelios al copto, lo que provocó un enorme impacto sobre los campesinos (fellahs).


Los primeros siglos de la extensión del cristianismo se caracterizaron por una dura lucha contra la herejía, pues cada pueblo al escoger "su cristianismo" introducía variaciones que obedecían no a querellas teológicas sino a intereses nacionales, confundiéndose muchas veces el sentimiento nacional y el religioso. Las conversiones en masa de los campesinos al cristianismo coincide con la gran revuelta egipcia contra las exacciones fiscales de Diocleciano. De alguna manera la nueva religión permitó al pueblo egipcio sojuzgado, recobrar el Egipto ancestral y oponerlo al helénico y romano.

El siglo IV deparará el reconocimiento oficial del cristianismo por el emperador Constantino. El imperio se convierte y la Iglesia se hace imperial. Poco a poco se toma conciencia del fin de las persecuciones y así como muchos de los antiguos resistentes lo aceptan, otros configurarán el nacimiento de un movimiento que lleva hacia el desierto y la vida ascética, el fin del Santo-Martir da paso a un nuevo modelo: el Santo-Anacoreta.


El atractivo de la vida en el desierto prendió pronto entre los fellahs cuya vida campesina era durísima y llena de privaciones, a la que el anacoretismo va a prestar dignidad.
Esta huida al desierto llegó a provocar transtornos sociales. Egipto sería en el siglo IV la nueva "Tierra Santa" cuya noticia se extendió por toda la cuenca medidterránea. Se cuenta en la vida de San Arsenio como éste abandonó sus riquezas y se trasladó a Egipto en donde cayó enfermo. Su discípulo le puso una almohada bajo la cabeza. Un anacoreta de la zona que fue a visitarle se escandalizó:


"-¿A qué te dedicabas antes de ser ermitaño?
-Era campesino.
-¿Y de qué vivías?
-Como en la actualidad:dormía en el suelo, comía cada día un poco de lentejas, pan y aceite. Pero mi alma no conocía el reposo.
-Pues bien- dijo el discípulo- Arsenio, el que tú ves aquí era en otros tiempos preceptor de los hijos del Emperador, tenía mil domésticos a su servicio y dormía en un lecho suntuoso. ¡Qué diferencia entre su condición de entonces y la tuya, tú que vivías peor que ahora!. Al abandonar el siglo, tú has abandonado una vida penosa por una vida mejor, mientras que Arsenio ha dejado la opulencia por la pobreza"




Ente los anacoretas de la época señalemos al fundador del monaquismo copto Pacomio (286-348). Su vida nos ha llegado a través de fuentes coptas, en su juventud ingresó en el ejército romano, tras licenciarse se traslada a Sheneset donde se hace discípulo de Palamón con el que permanecerá siete años. Más tarde se instalará junto al pueblo abandonado de Tabennesi en donde fundará su primer monasterio. Instituirá en el desierto comunidades que se basarían en reglas sociales y en principios de convivencia totalmente nuevos, como bien dice Lacarriére fundará una sociedad "partiendo de cero".



Hasta ese momento el ascetismo era solitario, de manera que estar con un semejante se veía como obstáculo para la salvación. El éxito de Pacomio consistirá en fundar monasterios y convertirlos en "Ciudad de Dios" canalizando por una parte la pasión por el desierto, presente en el alma egipcia y la renuncia al mundo. En la base de la organización estaba la célula compuesta por tres monjes; doce células formaban una casa, cuatro casas una tribu y diez tribus un monasterio. Cada monasterio tenía a su cabeza un superior o higúmeno y cada casa un prior o dueño de la casa. Esta organización hasta cierto punto "física", estaba ligada a otro tipo de organización que fue la aportación más original de Pacomio:dividir a los monjes en veinticuatro grupos según las veinticuatro letras del alfabeto griego, por sus aptitudes intelectuales o espirituales.

Se daban reglas destinadas a poner límites a las largas penitencias, tomando siempre un mínimo de alimento para evitar que las diferentes formas de ascesis, y sobre todo los ayunos, se conviertiesen en ostentación de unos contra otros. Al parecer el uso de capuchones amplios favorecía la intimidad impidiendo la emulación y por lo tanto el pecado del orgullo. No se convertía en monje aquel que quería, se ponía a prueba su sinceridad, voluntad y grado de desapego del mundo.


En el momento de su muerte se calcula entre 6000 y 8000 monjes. El cenobitismo (coenobium=comunidad) había nacido y progresaría rápidamente por Egipto y bajo formas diferents por Siria, Palestina, Capadocia, Grecia y Occidente. El desierto de Tabennesi se había convertido en una "pradera de santos".





Al lado de esta vida organizada y en las extensiones del Medio y Alto Egipto, numerosos anacoretas vivían en celdas excavadas en la roca, grutas y cavernas (monte Qolzum). El anacoretismo se extendió hacia el norte hasta Menfis y por el sur hasta Tebas. También es famoso el desierto de Wadi Natrún o desierto de Nitrea, famoso por sus lagos de nitro y cuyas condiciones de habitabilidad eran extremadamente penosas.

Los ascetas y monjes que encontramos en Palestina y Siria, difieren de los modelos egipcios posiblemente porque no tenían el poderosos pasado religioso ni la misma unidad étnica, por ello las vías del anacoretismo fueron distintas: los recluídos (que viven en las oquedades de los árboles o en las tumbras), los ramoneadores (ascetas que se alimentaban de hierbas y raíces), los estacionarios (siempre expuestos a la intemperie, inmóviles horas y días), los estilitas (ascetas instalados en altas columnas como San Simeón).


Como podemos ver, el período que asiste a la expansión del cristianismo y a la agonía del paganismo (durante mucho tiempo convivirían desigualmente) está llenos de extremos, de la búsqueda tanto interior como exterior de nuevas formas de expresión y caminos espirituales.


De todo ello quedan hoy pocos restos por lo efímero de las construcciones y la devastación de la historia. En Waqdi Natrum nos queda el monasterio de Deir el Surianoi, cuyas partes más antiguas son posteriores a esta época y posee una de las bibliotecas más antiguas de Oriente.



domingo, 4 de julio de 2010

La vuelta al mundo en 72 días-Nellie Bly


La vuelta al mundo en 72 días
Nellie Bly
Ediciones Buck
ISBN 978-84-937479-2-3
Es emocionante que el panorama editorial español continue dándonos agradables sorpresas como el nacimiento de editoriales que tienen ideas claras sobre lo que ha de constituir su fondo. Es el caso de ediciones Buck, sello especializado en literatura norteamericana de finales del s.XIX y principios del XX que pretende rescatar obras inéditas de este periodo que no hayan sido traducidas todavía a nuestro idioma. No dudamos que con un poco de suerte nos deparará agradables sorpresas.
La editorial se estrena con El camino de Jack London y dos libros de Nellie Bly; uno de ellos: La vuelta al mundo en 72 días es el que os voy a comentar.
Nellie Bly era el pseudónimo de Elizabeth Jane Cochran (1864-1922) pionera americana en el periodismo encubierto y de investigación.Trabajaba para el New York World contratada por Joseph Pulitzer. Había realizado otros trabajos como la investigación en los asilos psiquiátricos, para lo que se internó haciéndose pasar por loca durante diez días. Sus experiencias (también publicadas por Buck) se cuentan en 10 días en un manicomio.

Esta muchacha de mirada firme y retadora abordó a su editor con una nueva idea:

"-Quiero dar la vuelta al mundo en ochenta días o menos. Creo que puedo batir el récord de Phileas Fogg. ¿Puedo intentarlo?"

y según nos cuenta en su libro la contestación fue:

"-Es imposible que pueda hacerlo (....)en primer lugar, usted es una mujer y necesitaría un protector. Incluso si pudiera viajar sola, necesitaría tanto equipaje que no podría hacer trasbordos rápidos (...)solamente un hombre puede hacer ese viaje"

La respuesta casi fue un ultimátum, si iba un hombre ella haría el recorrido para otro periódico y lo ganaría.....conociendo a Nellie Bly no creo que a Joseph Pulitzer le quedara la menor duda....se le autorizó a intentarlo dándole toda clase de facilidades y cartas de presentación que le allanasen su camino en solitario.

El 14 de noviembre de 1889 con 24 años sale de Nueva York en el Augusta Victoria rumbo a Europa. En su periplo se permitió una parada en París para visitar a Julio Verne. Fue una visita corta pero tuvo tiempo de estar en la casa del escritor y ver su biblioteca y mesa de trabajo.

"La habitación era muy pequeña; incluso el pequeño gabinete de mi casa era mayor. También era modesta y estaba vacía. Ante la ventana se había colocado una mesa de trabajo. El desorden habitual que suele acompañar y llenar las mesas de trabajo de muchos personajes del mundo literario, brillaba por su ausencia y la papelera, que suele estar llena a rebosar con lo que uno considera a menudo sus producciones más brillantes, en este caso apenas contenía algunos trozos de papel (.....)observé la cuidada caligrafía, tan limpia que, si no hubiera sabido que se trataba de prosa, habría pensado que era el trabajo de un poeta, me quedé impresionada como nunca antes con la extrema pulcritud del escritor francés. En algunos lugares, había tachado concienzudamente algo que había escrito, pero no había ningún interlineado, lo que me hizo pensar que el señor Verne siempre mejoraba su trabajo eliminando lo superfluo y nunca añadiendo alguna cosa."

La visita acabó con un brindis: "-Si logra hacerlo en setenta y nueve días le aplaudiré a rabiar-me dijo Julio Verne, en en aquel momento supe que dudaba de la posibilidad (....). En mi honor hizo un esfuerzo por hablarme en inglés y lo logró diciendo, mientras su vaso chocaba con el mio ¡¡¡Good luck, Nellie Bly!!!"

Visitó en su periplo numerosas ciudades, Adén, Colombo, Hong Kong, Singapur, Cantón....de todos los lugares nos da referencias pintorescas del entorno y sus habitantes, incluso de los medios de locomoción que utiliza. Sin embargo leído hoy nos damos cuenta de la evolución del periodismo de viajes y la manera mucho más comprometida con lo que se observa hoy el mundo, buscando e inquiriendo el porqué de las situaciones que ya no se ven desde el punto de vista de simple espectador. Pero había en Nellie Bly una auténtica madera de periodista que le hacía interesarse por asuntos que todavía hoy son feudo de hombres: en Cantón nos ilustra no sólo sobre las condiciones de vida de sus habitantes, sino también sobre las leproserías, los métodos de tortura y las ejecuciones. Su crónica leída ahora, sigue estremeciendo:

"Quise visitar la cárcel y me sorprendió ver que todas las puertas, bastante estrechas estaban abiertas. En el interior de la prisión vi como todos los prisioneros llevaban unos pesados y espesos tablones atados al cuello, y que las puertas no estuvieran cerradas a cal y canto dejo de sorprenderme. No era necesario"

"¿Le gustaría ver algunas cabezas?
-Claro que sí, ¡traiga esas cabezas!
Siguiendo su consejo, le di una propina a un hombre, quien, con las manos embarradas por la cerámica, se acercó a unos barriles colocados junto a las cruces de madera, metió la mano en uno de ellos y ¡sacó una cabeza!. Esos barriles estaban llenos de cal viva y en ellos arrojaban las cabezas de los ejecutados después de decapitarlos; cuando los barriles estaban llenos , los vaciaban y los volvían a llenar de producto fresco".


No sería justo leer a Nellie Bly con la medida de nuestro siglo, ella en su época fue una pionera, se atrevió a dar el primer paso y llevarlo a cabo hasta el final. Ciertamente hizo el viaje sin compañía, aunque no faltaron quienes viendo a una mujer sola le ofrecieron su ayuda. Su hazaña fue seguida en Norteamérica con sumo interés y expectación y de hecho en Hong Kong se le comunica que otra mujer salió con la misma intención apoyada por la revista Cosmopolitan. Podemos imaginarnos como esta competición daría cuantiosos beneficios para ambas rotativas disparando las cifras de ventas.

Nellie Bly completaría la vuelta al mundo en 72 días, 25000 milas a través de cuatro continentes y por supuesto antes que su competidora. Una vez que llega a la costa oriental norteamericana el viaje "en volandas" de Bly es una serie ininterrumpida de felicitaciones y vítores por parte de toda la población que la había seguido a través de la prensa. Concedió numerosas entrevistas especiamente a mujeres periodistas.

Si os ha interesado el libro y sobre todo la persona (yo soy más aficionada a las personas que a los personajes) no dejéis de buscar en la web porque su vida no acabó aquí, de hecho hasta su muerte en 1922 fue un referente para el mundo del periodismo, llevando una vida capaz de llenar una gran película.

martes, 15 de junio de 2010

Dos viajes al Monte Athos-Eugène Melchior de Vogüé & Nilolái Strájov



Dos viajes al Monte Athos-Eugène Melchior de Vogüé & Nikolái Strájov.
Editorial Acantilado
ISBN 978-84-96489-74-5

Muchas veces cuando se investiga a un personaje o a un autor de calidad encontramos entre sus obras referencias cruzadas que distanciándonos momentaneamente del camino emprendido abren nuevas perspectivas y descubren curiosos tesoros.
Selma Ancira ha llevado a cabo para Acantilado notables traducciones de los Diarios (en ruso 13 volúmenes) y Correspondencia (32 volúmenes de cartas) de Tolstoi. Entre los interlocutores del autor ruso figura Nicolai Strajov, filósofo, escritor y biografo de Dostoievski quien realizó un viaje al Monte Athos con motivo de las opiniones vertidas por el vizconde De Vogüé, viajero y ensayista francés que había visitado también la península athonita.
La editorial Acantilado reune las impresiones de Strájov (traducidas por Selma Ancira) y de Vogüé (traducción de David Stacey) en un pequeño volumen. Rescata así dos obras perdidas entre los fondos del Museo Tolstoi y la Biblioteca parisina.


Ambos autores comparten unos días con los monjes athonitas, pero sus conclusiones no pueden ser más diferentes. Mientras para Vogüé asoman por las ventanas "unos gorros negros, a los que siguen unos rostros demacrados y ojos tristes que vagan lánguidos por los extensos territorios del hastío", para Strájov la placidez rodea la vida en Athos "no se elevaba la voz, no trasmitían irritación o enojo, no se apreciaba en ellas el menor desprecio o brusquedad. Aquellas voces (....) sonaban dulces, puras y libres".
Ambos autores llegan impelidos por la curiosidad, deseosos de sentir lo que se supone es un lugar fuera del mundo, anclado en el medievo. En su estancia visitan varios monasterios en especial De Vogüé interesado por el arte bizantino, al que admira en las obras del famoso Pansélinos (frescos del Karyés) y sin embargo luego criticará en la producción de sus discípulos que para él fosilizan su arte, ya que "el arte no vive de tradiciones sino de audacias individuales. Un arte que no arriesga es un arte condenado"


Nicolai Stájov no se detiene en el patrimonio artístico de los monasterios, para él la única hermosura es el mar "no en vano desde los tiempos más remotos, eligieron los monjes estos solitarios parajes. Ya se sabe que los monjes aprecian, y mucho, la hermosura de la naturaleza": Simonos Petra, Dionysiou....

"El mar azulea y resplandece justo debajo de uno, alrededor está el espacio infinito salpicado de montañas e islas lejanas y, como marco, los bosques, las colinas, los peñascos y las calas de la península athonita. Pero eso no es todo; gracias a cierto refinamiento en todo este deleite, los prodigiosos balcones poseen una particularidad que no puede pasar inadvertida: entre las hermosas y bien aseguradas tablas del suelo han sido dejadas delgadas ranuras, finos espacios vacíos que hacen que se tenga la impresión de que el color azul del mar, con todos sus destellos, estalla allí donde uno está pisando...."


Reconoce Strájov que el silencio y la tranquilidad resulten insoportables a temperamentos vivos y las muchas horas dedicadas a la oración pueden producir estupor y terror en espíritus poco inclinados a la vocación religiosa, pero esto lejos de ser considerado como una forma de mendicidad o como comenta De Vogüé "pura pereza de espíritu, por indiferencia a todas las cosas" o "la incurable repugnancia que Oriente siente hacia la dura ley del trabajo", proviene del concepto erróneo de "privación" y de "trabajo". El monacato es el acercamiento a Dios en gentes que son capaces de sentir gozo en ello y ofrecer su vida en alabanza permanente.
Interesante contraposición de posturas que todavía hoy persiste.

domingo, 6 de junio de 2010

Raymond Isidore y su catedral



Raymond Isidore y su catedral
Edgardo Franzosini
Editorial Minúscula
ISBN 84-95587-09-2

Hay algunos libros publicados por Minúscula que son desde su título o en su sinopsis como un misterio que se nos ofrece a descubrir.



Edgardo Franzosini ganó con este libro el premio L´Inedito-María Bellonci en 1995. Se trata de una vida imaginaria, un tipo de narración en el que biografía y fantasía se dan la mano. Uno de los repesentantes de este tipo de literatura fue Marcel Schwob autor de Vidas Imaginarias (1896) libro de relatos biográficos en el que citando a Borges "inventó un método curioso. Los protagonistas son reales, los hechos pueden ser fabulosos y no pocas veces fantásticos. El sabor peculiar de esta obra está en el vaivén". Esto es lo que tenemos en esta obra, un vaivén entre un personaje real Raymond Isidore y su famosa catedral: La Maison Picassette, y unos pocos datos para levantar toda una biografía imaginaria.

Este libro sugestivo consigue atrapar al lector no sólo por la naturaleza del personaje principal, sino por su otro protagonista: la catedral de Chartres. El eje que configura el libro y que a mi me parece muy bonito es el momento en que la catedral de Chartres se queda ciega.

Pero vayamos por partes: Raymond Isidore nace en 1900 en el seno de una familia humilde de fundidores. En su infancia pierde la vista y hacia 1911 la recupera de forma sorprendente. Este episodio es narrado por Franzosini de un manera muy hermosa situando la accion dentro de la catedral:

"abrió de par en par los apagados ojos y lentamente empezó a distiguir , además del esplendor confuso de los colores, las imágenes de la vida de San Silvestre"

Toda la vida de Isidore es completamente humilde: sus trabajos, su matrimonio, su casa hecha con sus propias manos: una casa simple, formada por piezas alineadas una tras otra y de una sola planta a la que dedica todas sus horas libres.....y todo dentro del más absoluto anonimato.
Dos acontecimientos importantísimos tienen lugar en 1935, por una parte un cambio de trabajo le lleva a ser guardián del depósito de residuos de su ciudad; por otra, las señales inequívocas de guerra en Europa:

"un atardecer, la mirada de Raymond recorría el cuerpo gigantesco de aquella montaña de basura, de los pies hasta la cumbre ya inaccesible (...) Mientras tanto la luz del día palideció del todo, la luna se elevó alta, y a Raymond le pareció como si sobre los flancos oscuros de la montaña alguien hubiera encendido una capa resplandeciente y palpitante, si bien cubierta de amplios agujeros. Este destello se debía a los fragmentos de vajilla, a las esquirlas de botella que constelaban las laderas de la montaña y que trazaban los perfiles brillantes de figuras insinuadas"

La ciudad de Chartres se prepara para lo que está por venir. La mayor preocupación fueron las vidrieras de la catedral y se inició con la colaboración de todos los vecinos el traslado de sus diez mil figuras "con paciencia infinita". Franzosini lo narra de una manera preciosa:

"La operación fue posible, por otra parte solo gracias a la contribución de la ciudad entera. Carniceros, panaderos, armeros, peleteros, carpinteros, posaderos, cambistas y todo el que ejercitase cualquier arte, negocio u oficio, se afanaron en poner a salvo y en mantener inactas aquellas obras de vidrio historiado que sus progenitores, entonces todavía reunidos en corporaciones, habían donado a la catedral"

En este momento el escritor coloca a nuestro personaje entrando en la catedral y descubriéndola desolada y apagada....como ciega tras unas vidrieras opacas. Acordándose de su propia ceguera Raimond Isidore engendra la idea de la Maison Picassiette, compensar el daño, agradecer la gracia. Día tras día en el mayor de los secretos amontona platos, tazas, cuencos y escudillas reduciéndolos a añicos, limpiándolos de suciedad y clasificándolos...Es una época convulsa, sus problemas oculares y también psicológicos lo inhabilitan para el servicio militar...Raimond se encierra en su casa renunciando a su empleo para recrear allí rosetones y vidrieras que devolvieran a Chartres sus ojos.

Son varias las anécdotas que Franzosini desgrana a lo largo de la narración, como pequeños trocitos de certezas pegados con imaginación. Isidore tardo 26 años de su vida en su proyecto y utilizó aproximadamente 15 toneladas de fragmentos de vajilla y cristal con las que cubrió suelos y paredes, mobiliario y hasta pequeños objetos. Era un hombre sin cultura, practicamente analfabeto y sin ninguna noción de arte o diseño, ni siquiera hacía un dibujo previo que le sirviera de guía en la ejecución de los mosaicos. Sus motivos van desde las flores hasta finalmente los paisajes y los grandes murales que poco a poco se fueron depurando y complicando.


Hoy la Maison, llamada también la otra Notre Dame de Chartres es monumento de interés histórico, declarado así por el Gobierno francés desde 1982 y abierta al público. Por ella pasan al año miles de personas.

Al acabar las páginas de este extraño libro no sé si estar más agradecida a Franzosini por su forma de narrar o a Raimon Isidore por su vida, por esa demostración palpable de que cada ser humano, no importa lo que diga la lógica, es único, mágico e impredecible.